Pastel Garash
  • Dificultad:Media
  • Tiempo de preparación:1 hora
  • Tiempo de reposo:45 min
Ángela García
Tartas del mundo

Receta del libro Tartas del mundo

Ingredientes

(6 personas)

250 g de mantequilla y un poco más para engrasar

300 g de azúcar

7 huevos

2 cucharadas de cacao

300 g de nueces molidas

50 g de almendras picadas

Nueces picadas (para decorar)

Bolitas de chocolate negro y blanco (para decorar)

Azúcar glas (para decorar)

Preparación

Precalienta el horno a 180 °C.
En un cuenco, mezcla la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar. Bate hasta que todo se integre. Separa las claras de las yemas, incorpora estas de una sola vez y sigue batiendo hasta lograr una preparación homogénea. Agrega el cacao, bate para que se mezcle
y reparte la crema en dos cuencos.
Reserva una de las mitades y añade las nueces molidas a la otra.
Mezcla con una espátula hasta que la masa sea homogénea.
Bate las claras a punto de nieve fuerte y agrégalas a la preparación anterior, poco a poco y con movimientos envolventes.
Prepara un molde untándolo con un poco de mantequilla y forrándolo con papel vegetal. Vierte la masa y repártela bien para que la superficie quede uniforme. Hornea el bizcocho durante unos 30 minutos.
Pasado ese tiempo, retíralo del horno y déjalo enfriar. Cuando esté a temperatura ambiente desmóldalo y colócalo en una bandeja.
Baña el bizcocho con la crema reservada. Cubre las paredes con las nueces picadas y decora con las bolitas de chocolate negro y blanco.
Espolvorea todo con azúcar glas y reserva en el frigorífico durante 30 minutos hasta que la tarta se asiente.

Variaciones

El pastel más famoso de Bulgaria
Como otras muchas delicias, el pastel Garash no tiene un origen conocido.
Algunos apuntan a un pastelero de apellido Garash que regentaba una confitería en la capital, otros a que posiblemente el nombre de la tarta derive de algún vocablo en búlgaro… Pero ser un dulce sin pedigrí no ha hecho mella en su popularidad, pues se trata del pastel más elaborado, vendido y consumido de todo el país. Y por si fuera poco, su fama (bien merecida) ha traspasado fronteras y es hoy en día uno de los rivales en popularidad de la internacional tarta Sacher.

Maridaje
Ningún búlgaro verá con buenos ojos que se tome su tarta nacional con otra bebida que no sea un té muy fuerte (negro, sin lugar a dudas) o un buen café, todo bien caliente y azucarado.

Otras recetas del autor

Recetas relacionadas

Comenta esta receta

ERROR: Todos los campos son obligatorios